El sistema lagunario del Camalote será objeto de una intervención integral que contempla nuevas compuertas, estructuras para regular el paso de embarcaciones y peces, así como cámaras de videovigilancia conectadas al C5 de la zona conurbada.
El proyecto cuenta con autorización de recursos federales a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con asignación de la Secretaría de Hacienda. Su objetivo es fortalecer la seguridad hídrica y evitar que se repita una crisis como la registrada en 2024, cuando las condiciones del agua afectaron el funcionamiento del sistema y provocaron la mortandad de peces.
Entre las obras previstas se encuentra la construcción de nuevas compuertas y un paso controlado para lanchas, mediante una estructura tipo rampa que permitirá ordenar el tránsito de las embarcaciones.
También se proyecta un mecanismo especial para el desplazamiento de peces, diseñado con asesoría de especialistas. Esta estructura permitirá que las especies acuáticas se trasladen entre ambos lados del sistema y puedan regresar cuando cambien las condiciones del agua.
José Luis del Ángel Sosa, coordinador ejecutivo de la Mesa Ciudadana del Agua, estimó que, una vez iniciadas las obras, la construcción podría concluir en un periodo de seis a ocho meses.
Los trabajos forman parte de una estrategia coordinada entre Conagua, el Gobierno de Tamaulipas, autoridades municipales, la Secretaría de Marina y organismos ciudadanos relacionados con la gestión del agua.
Cámaras del C5 vigilarán la infraestructura
Como parte de las medidas de seguridad, se contempla donar e instalar cámaras de videovigilancia en puntos estratégicos del Camalote. Las imágenes podrán monitorearse desde el C5 que brinda cobertura a Tampico, Ciudad Madero y Altamira.
Además, se conformó un comité multidisciplinario encabezado por la Secretaría de Marina, cuyos elementos mantienen labores de vigilancia en el sector desde hace aproximadamente tres o cuatro meses.
También atenderán necesidades de las familias
El proyecto incluye un programa de atención social para las familias que habitan en la comunidad del Camalote. A partir de un diagnóstico realizado con investigadores especializados, se identificaron necesidades en materia de salud, alimentación, educación e infraestructura.
La intención es sustituir los apoyos ocasionales por un modelo de desarrollo comunitario que permita atender de manera integral las condiciones de rezago y pobreza extrema.
Las autoridades y organismos participantes también buscan conciliar la protección del agua dulce con las actividades cotidianas de los habitantes, ya que el cierre de las compuertas mediante estructuras metálicas puede impedir temporalmente el paso de sus embarcaciones.
Actualmente, el sistema de captación registra alrededor del 120 por ciento de su capacidad de referencia. Aunque prácticamente concluyó la temporada de lluvias, se mantiene un monitoreo mediante boletines diarios y modelos matemáticos predictivos.
De acuerdo con Del Ángel Sosa, el propósito es pasar de una atención reactiva a una estrategia preventiva que permita anticipar riesgos y evitar otra contingencia como la de 2024.
