El primer metal para la delegación mexicana en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar llegó desde la alberca. Daniel Saborío consiguió el tercer puesto en los 400 metros libres de la natación varonil y aseguró la medalla de bronce para el país.
El representante nacional detuvo el cronómetro en 3:52.72 minutos, marca que también significó un nuevo mejor registro personal. Saborío, quien fue designado abanderado de México, compartió la emoción que sintió al subir al podio.
El nadador reconoció que el resultado fue fruto de la preparación y del esfuerzo realizado para llegar a esta competencia.
“Esto es producto de todo el trabajo que se ha hecho y estoy muy agradecido. Lloré al recibir mi medalla porque fue muy difícil llegar aquí. Los mexicanos podemos llegar a donde nos propongamos”, expresó.
En la misma prueba, Rami Alrahmouni se adjudicó el oro con un tiempo de 3:47.86 minutos, mientras que Bogdan Toropkin terminó en segundo lugar y obtuvo la plata con 3:50.46 minutos.
El resultado de Saborío también destaca por el antecedente de los abanderados mexicanos que han conseguido medallas en esta justa. La lista comenzó con Iván García, bronce en plataforma de 10 metros en Singapur 2010; continuó con Alejandra Orozco, quien obtuvo plata y bronce en clavados en Nanjing 2014, y con Natalia Botello, bronce en sable individual en Buenos Aires 2018.
Con su actuación en Dakar, Daniel Saborío se convirtió en el cuarto abanderado mexicano en subir al podio en estas competencias.
